¿Sirve Crowdin para traducir una web? Cuándo sí y cuándo no
Crowdin para traducir una web: cómo cuenta las palabras alojadas, qué pasa con Webflow, cuándo compensa de verdad y cuándo te sobra media plataforma.
Buscas cómo traducir tu web, lees tres comparativas y en todas aparece Crowdin. Entras, ves integraciones con GitHub, con Figma, con Webflow, memorias de traducción, revisores, flujos de aprobación… y te quedas con la duda de si eso es lo que necesitas o si te estás metiendo en una herramienta de otra liga.
La respuesta directa: Crowdin sirve para traducir una web, pero solo encaja bien si el contenido de esa web vive en ficheros o en un sistema que Crowdin pueda sincronizar, y si detrás hay alguien gestionando el proceso. Es una plataforma de gestión de traducción (TMS) pensada para producto y equipos. Si lo que tienes es una web publicada en Framer, Webflow, Shopify o WordPress y quieres que exista en cinco idiomas con su SEO, un traductor web como Lantis hace ese trabajo con una línea de código y desde $3,50/mes por idioma, sin proyecto que montar.
Resumen rápido
- Crowdin es un TMS, no un traductor de webs: organiza ficheros, tareas, traductores y revisores alrededor de un proyecto de localización.
- Cobra por «palabras alojadas», que según su página de precios son las palabras a traducir multiplicadas por el número de idiomas de destino: cada idioma nuevo multiplica el contador.
- En Webflow depende del add-on de localización de Webflow, así que se suman dos facturas antes de publicar el primer idioma.
- Tiene sentido si traduces un producto (app, interfaz, documentación) o si trabajas con traductores humanos en un flujo continuo.
- Te sobra si lo que quieres es tu web de marketing en varios idiomas: ahí el trabajo caro es el SEO técnico, y eso un TMS no lo entrega hecho.
- Con Lantis la web publicada se traduce a más de 60 idiomas, cada uno en su URL con hreflang y sitemap, desde $3,50/mes por idioma.
Qué es Crowdin y para qué está pensado
Crowdin es una plataforma de gestión de traducción: un sitio donde se centralizan los textos de un proyecto para que personas y máquinas los traduzcan de forma ordenada. El flujo típico es que tus textos vivan en ficheros (en.json, .po, .strings, XLIFF), Crowdin los sincronice desde tu repositorio, se traduzcan dentro de la plataforma y vuelvan al código para que tu equipo despliegue.
Alrededor de eso te da lo que necesita un equipo: memoria de traducción, glosarios, control de calidad, roles de traductor y revisor, tareas asignables e integraciones con herramientas de desarrollo y diseño. Es muy fuerte en software y en proyectos de código abierto, para los que ofrece licencias gratuitas de open source y académicas con proyectos y miembros ilimitados.
Nada de eso es un defecto. El punto es otro: Crowdin resuelve el problema de coordinar la traducción, no el de publicar una web multilingüe. La diferencia entre las dos categorías la desarrollamos en Lokalise, Crowdin o Phrase vs un traductor web.
Cómo cuenta Crowdin lo que vas a pagar
Antes de mirar el precio de un plan conviene entender su unidad de medida, porque es la que decide tu factura. Crowdin factura por palabras alojadas, y en su página de precios las define así: las palabras que hay que traducir multiplicadas por el número de idiomas de destino.
Eso cambia por completo la aritmética respecto a lo que esperas. Una web de 20.000 palabras no consume 20.000 palabras alojadas: consume 20.000 por cada idioma. Con cinco idiomas son 100.000. El plan gratuito cubre 60.000 palabras alojadas (precios consultados en octubre de 2026), lo que en una web pequeña se agota en cuanto pasas de dos o tres idiomas.
A eso se suman dos cosas más: los asientos de gestor que incluye cada plan y los servicios de traducción automática o de IA, que en Crowdin se contratan aparte del plan. La facturación anual se paga con dos meses de descuento. Los importes exactos de cada plan cambian con cierta frecuencia y conviven versiones distintas en comparadores de terceros, así que míralos en su propia página antes de decidir: lo que no cambia es el modelo, y el modelo es el que crece con cada idioma.
En un traductor web la unidad es otra. En Lantis pagas por idioma activo, con 500.000 palabras traducidas incluidas en cada idioma: $3,50/mes con uno, $3 por idioma de 2 a 9 y $2,50 por idioma a partir de 10. Si quieres ver todos los modelos de cobro que existen en el mercado, los comparamos en cuánto cuesta traducir una web con IA.
Las tres formas de usar Crowdin en una web (y qué falla en cada una)
| Vía | Cómo funciona | Qué tienes que resolver tú |
|---|---|---|
| Ficheros del repositorio | Crowdin sincroniza los textos del código y devuelve los traducidos | Internacionalizar el código, rutas por idioma, hreflang, sitemap y despliegue |
| Integración con un CMS | Crowdin lee y escribe el contenido del CMS | Que el CMS publique cada idioma en su URL y que el contenido nuevo se sincronice |
| App para Webflow | Envía el contenido de Webflow a Crowdin y lo devuelve traducido | El add-on de localización de Webflow, obligatorio para publicar los idiomas |
La tercera es la que más gente busca, y la que más sorpresas da. La propia documentación de Crowdin para la localización de webs en Webflow indica que conectar su app requiere el add-on de localización de Webflow. Es decir: la app mueve el texto, pero quien publica los idiomas (y quien te cobra por cada uno) sigue siendo Webflow. Si quieres evitar ese add-on, lo vemos en alternativas a Webflow Localization, y si tu duda es el contenido del CMS, en traducir las colecciones del CMS de Webflow.
El patrón se repite en las tres vías: Crowdin entrega textos traducidos, pero la parte que hace que Google indexe cada idioma (URL propia, hreflang recíproco, canonical, sitemap por idioma, title y meta traducidos) la tiene que montar tu plataforma o tu equipo. Un traductor web ocupa justo ese hueco; cómo lo hace técnicamente está en qué es un proxy de traducción.
Crowdin te da un sistema para traducir. Un traductor web te da la web ya traducida y publicada. Son dos compras distintas, y casi nadie necesita las dos para lo mismo.
Cuándo sí: cinco casos en los que Crowdin es la opción correcta
- Traduces un producto, no solo una web. Si hay una app móvil, una interfaz o un panel con textos en el código, un traductor web no llega ahí y Crowdin sí.
- Tus textos ya viven en ficheros versionados. Si tu equipo trabaja con
en.jsono XLIFF en Git, la sincronización encaja sin fricción en el flujo que ya tenéis. - Trabajas con traductores humanos de forma continua. Asignar tareas, revisar por fases y aprobar cadena a cadena es exactamente lo que un TMS hace bien.
- Es un proyecto de código abierto o académico. Las licencias gratuitas de Crowdin para estos casos son difíciles de igualar.
- Necesitas trazabilidad. En sectores regulados, saber quién tradujo y aprobó cada texto no es un lujo; los flujos de aprobación de un TMS están hechos para eso.
Si tienes un SaaS, lo más razonable suele ser combinar: Crowdin para la aplicación y un traductor web para la web comercial y el blog. Lo contamos en cómo traducir un SaaS y su documentación.
Cuándo no: señales de que te sobra media plataforma
- Tu web está hecha en Framer, Webflow, Wix o Squarespace y el contenido lo edita quien escribe, no quien programa.
- No hay traductores humanos en el proceso: quieres traducción automática buena y poder corregir cuatro frases.
- Publicas contenido cada semana y no quieres acordarte de sincronizar nada.
- Lo que te preocupa de verdad es posicionar en cada idioma, no gestionar el flujo de trabajo.
- Nadie en el equipo va a mantener un proyecto de localización dentro de seis meses.
En todos esos casos acabas pagando una plataforma de coordinación para un trabajo que no hay que coordinar, y aun así tienes pendiente el SEO. El panorama completo de la categoría que sí resuelve eso está en mejores herramientas para traducir una web.
Cómo lo resuelve un traductor web
Lantis se instala pegando una línea de código en el <head>, sin tocar DNS ni plantillas, en Framer, Webflow, Shopify, WordPress, Wix, Squarespace o cualquier HTML. A partir de ahí:
- Cada idioma se sirve en su propia URL (
/fr/,/de/), con hreflang, canonical, sitemap por idioma y title, meta description y Open Graph traducidos. - El HTML llega ya traducido desde el servidor, sin JavaScript de traducción en el navegador.
- Eliges el motor de IA por web: Gemini por defecto, o Claude, DeepL o DeepSeek, con glosario de marca e instrucciones de estilo por idioma.
- Las correcciones manuales quedan bloqueadas y la IA no las sobrescribe; el contenido nuevo se pre-traduce cada noche y queda marcado «sin revisar».
Lo que no hace: asignar tareas a traductores, revisar por fases ni traducir una app móvil. Si necesitas eso, necesitas un TMS.
Errores frecuentes
- Comparar el precio del plan y nada más. Con un TMS, el coste grande no es la licencia: son las horas de integración y de mantenimiento del flujo.
- Olvidar que las palabras se multiplican por idiomas. Un presupuesto hecho con las palabras de la web se queda corto en cuanto activas el tercer idioma.
- Dar por hecho que el TMS trae el SEO. Entrega textos traducidos; las URLs por idioma, el hreflang y el sitemap los pone otro.
- Montar Crowdin para una web de cinco páginas. El tiempo de configuración supera al de traducir la web entera con otra herramienta.
- Usar un traductor web para una app. Si tu producto vive en una tienda de aplicaciones, ahí no llega: eso es territorio de Crowdin.
Preguntas frecuentes
¿Se puede traducir una web con Crowdin?
Sí, se puede traducir una web con Crowdin, pero necesita una vía de entrada al contenido: ficheros sincronizados desde tu repositorio, una integración con tu CMS o su app para Webflow. Crowdin devuelve los textos traducidos; publicar cada idioma en su URL con hreflang y sitemap sigue siendo trabajo de tu plataforma o de tu equipo.
¿Qué son las palabras alojadas de Crowdin?
Las palabras alojadas son la unidad con la que Crowdin mide tu consumo: las palabras que hay que traducir multiplicadas por el número de idiomas de destino, según su página de precios. Por eso una web de 20.000 palabras consume 100.000 palabras alojadas si la traduces a cinco idiomas.
¿Hace falta Webflow Localization para usar Crowdin en Webflow?
Sí. La documentación de Crowdin indica que su app para Webflow requiere el add-on de localización de Webflow, que es de pago y se cobra por idioma. Un traductor web como Lantis no lo necesita, porque sirve cada idioma desde su propia capa, con una URL dentro de tu dominio.
¿Crowdin o Lantis para la web de mi empresa?
Para la web de una empresa, una tienda o un blog, Lantis es más directo: una línea de código, cada idioma en su URL con el SEO técnico incluido y desde $3,50/mes por idioma. Crowdin gana cuando traduces un producto con textos en el código, con traductores humanos y flujos de revisión detrás.
Conclusión
Crowdin es una buena herramienta mal recomendada. Cuando aparece en una lista de «cómo traducir tu web» junto a herramientas que se instalan en cinco minutos, se compara algo que organiza el trabajo de un equipo con algo que publica una web en otro idioma. Si tienes producto, ficheros y traductores, Crowdin encaja. Si tienes una web y quieres que se vea en cinco idiomas, estás comprando una fábrica para montar un mueble.
Para ese segundo caso, Lantis traduce tu web publicada a más de 60 idiomas con una línea de código: URL propia por idioma, hreflang, sitemap y metadatos traducidos, motor de IA a elegir y tus correcciones protegidas. Cuesta $3,50/mes con un idioma, $3/idioma de 2 a 9 y $2,50/idioma a partir de 10, con 500.000 palabras incluidas por idioma, y hay un plan gratis de 100 traducciones sin tarjeta. Empieza gratis y ten la web en el segundo idioma antes de terminar de configurar un proyecto de localización.
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